Reseña Del amor y otros demonios de Gabriel García Márquez

Del amor y otros demonios de Gabriel García Márquez 


Gabriel García Márquez es una personalidad que trasciende cualquier época. Asimismo lo han hecho sus libros donde él hace manejo ejemplar del concepto del realismo mágico. 
Del amor y otros demonios, publicado por la editorial colombiana Alfred A. Knopf, en 1994, aunque no es una de sus novelas más famosas es una de esas obras que reflejan la naturaleza humana tal cual es. Para el momento en el que García Márquez escribe esta historia, había logrado hacerse un nombre como uno de los mejores escritores de América Latina. Alcanzó el Premio Nobel de Literatura en 1982 y aún así continuó ejerciendo su profesión de periodista. 
Gabriel García Márquez, escritor y periodista.


De ahí fue que surgió la idea a partir de la cual escribió esta novela. Inmerso en la preparacion de un artículo que debia publicar sobre la construcción de un hotel sobre las ruinas de un convento Márquez presencia como la antigua cripta es vaciada. De una lápida es extraido el cadaver de una niña de cabellera perfecta que media más de 20 metros. 
Sierva María, el nombre tallado en la lapida, dispara el recuerdo de una vieja leyenda en la mente del autor, la historia de una niña de larga cabellera que murió de rabia y era venerada en todo el Caribe por sus milagros. Esto nos es narrado por el autor en el prólogo, logrando que desde esas páginas despierte nuestro interés por el libro. 
Su título hace alusión a la religión católica, predominante en el contexto histórico en el que se narra la obra, específicamente en la Colombia del siglo XVIII, donde predominaba la enfermedad, la pobreza y la ignorancia. Los grandes señores no sé preocupaban por nada más que no fueran ellos mismo, sus esclavos pasaban hambre y morían hasta por las razones más tontas debido al descuido de sus amos. 
Un ejemplo de esta situación era la del Marqués de Casalduero, padre de Sierva María, niña de 12 años y nuestra protagonista. Debido al desinterés de su madre por su propia hija, la niña fue criada por los esclavos de su casa, y tomada bajo el ala de Dominga de Adviento, hasta el fallecimiento de esta. Su convivencia con estos le permite aprender las costumbres y lenguajes de los esclavos africanos, alejándose cada vez más del catolicismo e internándose en el misticismo africano. 
Un día, mientras paseaba por el mercado en compañía de una esclava, Sierva María es mordida por un perro, suceso que al inicio pasa desapercibido, pero cuando llega a los oídos del Marqués la posibilidad de que la niña enfermar a de rabia trata de alejarla de los esclavos y mantenerla bajo su estricta vigilancia. Sierva, negada a abandonar a aquellos que considera familia y a la forma de vida aprendida de ellos, es internada por su padre en el convento de Santa Clara pues el obispo consideraba que la niña está poseída por el demonio, no tiene la rabia. 
El comportamiento errático de Sierva María junto a su determinación de no abandonar sus creencias paganas hacen que el obispo llame al sacerdote Cayetano Delaura para que le realize exorcismos a la niña. Delaura de 30 años se enamora de Sierva quien le muestra mucho más del mundo que la visión reducida que este posee. 
Al esta relación prohibida llegar a los oídos del Marqués la tragedia es desatada. La capacidad de describir escenarios, momentos y climas con tanta precision de Gabriel García Márquez hace imposible que no vivamos la historia que pinta junto a Sierva y Cayetano. 
Del Amor y otros Demonios me transportó a aquella época de miserias y prejuicios, a bailar con los esclavos vestida de señora en las noches calurosas y a imbuirme en el misticismo que enamoró a Sierva María. Casi pude sentir la amargura que embargaba Bernarda, la madre de la niña y como esta trataba de llenar su miseria en brazos de un esclavo y los gritos de Sierva, aprisionada en el convento reberberaron en mis oídos. Sierva María, no es un personaje cualquiera, García Márquez convierte a la niña silenciosa y de apariencia recatada del comienzo en una criatura misteriosa que no está dispuesta a quedarse callada. Su "rabia" no es más que la manera de ocultar la verguenza que sus padres sentían al tener una hija tan "salvaje". Julieta García en su artículo Amor y Erotismo en Del amor y otros demonios dijo:

 

"Al final, queda la imagen del crecimiento del cabello de Sierva María, un centímetro por mes durante doscientos años, como una metáfora hiperbólica de la continuidad del amor y la vida."
Sierva María de Todos los Santos en la película Del amor y otros demonios

 

Comentarios